miércoles, noviembre 22, 2017

Más sobre la desigualdad


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La desigualdad es un marco que persiste. Ya escribí sobre ella en diferentes ocasiones y hace unos días publiqué un reseña de un libro breve y sugerente: On Inequality.

Harry Frankfurt, el autor, también señala la diferencia entre pobreza y desigualdad. Además, afirma que consagrar moralmente el igualitarismo económico puede tener efectos alienantes:
 “El error fundamental del igualitarismo económico se basa en suponer que es moralmente importante que un individuo tenga menos que otro, independientemente de la cantidad que cada uno posea y al margen, también, de la utilidad que cada cual obtenga de lo que posee. Este error se debe en parte al supuesto erróneo de que quien tiene ingresos inferiores manifiesta necesidades insatisfechas en un grado mayor que alguien más pudiente. Sin embargo, que una persona tenga una renta mayor que otra es una cuestión completamente extrínseca. Tiene que ver con una relación entre los ingresos de dos personas, y es independiente de la dimensioń real de sus respectivos ingresos y, más importante aún, del grado de satisfacción que pueden obtener de ellos. La comparación no se centra en si alguno de los individuos comparados tiene algunas necesidades insatisfechas”. (p. 48-49)

Otro apunte conceptual importante del libro: es necesario no confundir igualdad con respeto:
“Las exigencias de igualdad tienen en nuestras vidas una relevancia muy diferente que las exigencias del respeto. Quien insiste en ser tratado equitativamente calcula sus exigencias sobre la base de lo que poseen otras personas y no en función de lo que mejor se ajusta a las realidades de su condición y que, por consiguiente, satisfará en mayor medida sus necesidades e intereses. En su ansia de igualdad, una persona no se afirma a sí misma. Al contrario, preocuparse exclusivamente por ser iguales a los demás lleva a la gente a definir sus objetivos en términos fundados en consideraciones que se apartan de los requerimientos específicos de su propia naturaleza y circunstancias. Tiende a alejarlos del reconocimiento de sus ambiciones más sinceras, aquellas que derivan de la idiosincrasia de su propia vida, y no las que vienen impuestas por las condiciones de vida de otros”. (p.81)
Un libro que llega hasta el núcleo de las raíces antropológicas de un problema social a partir de la clarificación de los términos de la discusión.

A veces, no hay nada tan práctico como una buena teoría.

jueves, septiembre 14, 2017

Cómo la crisis de los medios se convirtió en una trampa para la democracia

Hace aproximadamente un año que me puse a leer sobre el fenómeno. No era totalmente nuevo pero en aquel momento lo parecía. Lo llamaron posverdad. De aquí salió un artículo largo. Hasta donde sé,  fue el primero en tratar específicamente el asunto en un medio de comunicación en España.

Esto coincidía con la investigación para mi tesis, dedicada a la formación de las corrientes de opinión en las redes sociales. Poder analizar un hecho de actualidad desde la comprensión profunda de las lecturas del doctorado se ha convertido en una adicción. Así, después de ese primer artículo vino otro y luego otro… En este ‘post’ quiero recopilar todos estos textos y apuntar algunas ideas fruto del seguir este tema durante los últimos meses.

El capítulo 0 de esta serie fue un reportaje sobre el futuro de la Unión Europea. En la universidad donde colaboro, pensamos que era urgente abordar este asunto: la crisis de los refugiados, un euroescepticismo creciente y la amenaza del ‘Brexit’. De hecho, convocamos una mesa con 4 expertos justo después del referéndum. “Hay una crisis del concepto de verdad”, dijo el periodista Lluís Foix. Así, en aquella conversación ya se mencionó el núcleo de la discusión que se iría desplegando en los meses posteriores.





Recopilación de artículos

Bienvenidos a la era de la “posverdad” [Análisis]
10 de octubre de 2016  
El impacto del 'Brexit' y la nominación de Trump han sido dos golpes directos al cráneo de la esfera pública anglosajona. Periodistas de 'The Guardian', 'Washington Post', 'The Economist', 'Slate'... se preguntan qué ha sucedido.  
Cuando los hechos son lo de menos [Pieza complementaria - premium]
De la mano de diferentes artículos publicados en la prensa internacional, se profundiza en la evolución del concepto de verdad. La conclusión es que cuando cada uno tiene sus propios ‘hechos’, este exceso de subjetivismo impide construir el diálogo social.

La política de la posverdad [Tribuna de prensa]
5 noviembre de 2016 
El escenario de la comunicación pública actual está caracterizado por los discursos emocionales de los líderes políticos; la situación de extrema debilidad de unos medios sedientos de clics (que tampoco los sacarán de su crisis); y unos públicos que cada vez más se informan con contenidos filtrados por los algoritmos de las plataformas digitales. La combinación de estos factores implica nuevas retos.

“Mea culpa”: los medios después de la victoria de Trump [Post en un blog colectivo]
9 de noviembre de 2016 
Prejuicios, “pensamiento mágico”, aires de superioridad… Estos son los pecados que el periodismo norteamericano ha aceptado tras la victoria del candidato republicano. El efecto de refuerzo (buscar la confirmación de la propia ideología en los medios) también afecta a los periodistas y éstos han pedido perdón.

¿FaceTroomp? [Post en un blog colectivo]
22 de noviembre de 2016 
La creencia que las noticias falsas que circulaban por Facebook han favorecido la elección de Trump se ha convertido en una crisis de comunicación para la red social. Pero ¿es verdaderamente responsable? Algunos expertos afirman rotundamente que Facebook debe asumir tareas editoriales. Otros dudan que pueda desempeñar este papel: el problema no son las mentiras sino sobre todo las medias verdades.

Facebook y Trump, una relación revisada [Post en un blog colectivo]
4 de enero de 2017 
¿Cuál fue realmente el efecto de las ‘fake news’ en las elecciones presidenciales norteamericanas? ¿Por qué se magnificó? ¿Cuál fue el problema? A partir de un análisis con más perspectiva y nuevos datos, se concluye que la conversación política en Facebook no tuvo un efecto tan directo como se presumía en un primer momento.

El suicidio asistido (de la prensa norteamericana) [Post en un blog colectivo]
25 de enero de 2017 
Si los medios aceptan la narrativa de Trump que los convierte en sus enemigos y actúan como tales, se habrán hecho el 'harakiri' (que seguramente es la intención del presidente). Este texto se aproxima a la guerra de Trump contra los medios a partir de las opiniones publicadas en el 'Washington Post', 'Libération', 'Politico', 'El País' y 'The Guardian'.

Lecciones verdaderas tras las “fake news”  [Análisis]
20 de febrero de 2017 
En las últimas semanas, hemos aprendido que las 'fake news' tienen un impacto limitado pero también que hay problemas en el sistema mediático y que los públicos necesitan más educación específica. Después de las elecciones norteamericanas, medios y plataformas tecnológicas se han unido para promover una buena cobertura de las presidenciales francesas. La historia sigue... 

La batalla por Francia en la era de las “fake news” [Análisis]
8 de mayo de 2017 
Filtraciones de última hora y campañas de desinformación promovidas por diferentes actores internacionales. Francia ha sido el campo de batalla de una guerra de información global en la que se jugaba el futuro de Europa.

¿Recuperar la verdad con algoritmos? [Análisis]
 17 de julio de 2017 
Las grandes plataformas digitales prometen combatir los bulos y han comenzado a tomar medidas. Sin embargo, hay momentos en que no está claro cuál es el límite entre la defensa de la libertad de expresión y la censura. Además, diferentes voces reclaman más implicación de los gigantes de Silicon Valley en los sistemas democráticos. Esto pasa -entre otras cosas- por más transparencia.

Muy pronto se publicará un artículo sobre la evolución de este fenómeno en las elecciones federales alemanas.



Algunas ideas sueltas

Una de las principales lecciones que he sacado es la utilidad de seguir la prensa internacional para adelantarse a los debates. Durante el verano y septiembre de 2016 la prensa anglosajona ya había publicado piezas largas y series de artículos sobre las implicaciones del debate político en redes sociales (y otros elementos de la campaña del Brexit y de Trump) para la democracia. Aquí todo esto llegó mucho más tarde.

La llamada posverdad engloba unos ciertos mecanismos que afectan el funcionamiento de la opinión pública. Además, la discusión sobre este fenómeno también se ha dado en la opinión pública. Observar este debate, contribuir con artículos y participar en la discusión en redes sociales ha sido muy interesante. Es trabajar dentro de tu objeto de estudio. Por ejemplo, se ve claramente que las burbujas existen: se nota perfectamente cuando pasas de una a otra. Es una sensación casi física.

A veces, hay burbujas que se tocan. Esto es lo que me permitió publicar una tribuna en un diario de gran tirada en España. Aclaro -por si acaso- que colaborar con una cabecera no significa ni alinearse con su línea ideológica ni aprobar todas sus prácticas. Sencillamente me pareció una buena oportunidad para hacer llegar a mucha más gente un trabajo que tocaba un tema relevante.

En España y Catalunya (claramente dos esferas públicas diferentes), la discusión sobre la influencia política de las transformaciones en el ecosistema mediático empezó a llegar al gran público a partir de mediados de noviembre de 2016 cuando “posverdad” fue declarada como la palabra del año por el Diccionario Oxford. La pequeña esfera a la que se había circunscrito el debate aquel día reventó.

A partir de aquel momento, gracias a los artículos publicados en Internet, algunas radios y televisiones se interesaron por mi punto de vista sobre el tema. Me entrevistaron -por ejemplo- en Canal Sur Radio o la COPE. Guardo un muy buen recuerdo de una tertulia en Radio Euskadi (aquí a partir del mínuto 22) que compartí con los periodistas Ramon Lobo (veterano corresponsal), Verónica Fumanal (consultora de comunicación política) y Jean-Paul Marthoz (ensayista y colaborador de la Red Europea de Periodismo Ético). También me gustó participar en el programa Mundo al revés de Ecuador TV.

A mi parecer, la nueva visibilidad del concepto no ha contribuido a una mayor compresión del fenómeno. La discusión sobre la palabra “posverdad” ha obstaculizado el análisis de sus causas y su funcionamiento. El uso (y abuso) del término por parte de columnistas y opinadores ha hecho que se equipare a mentira o manipulación y, así, se ha reducido el todo a uno de sus elementos. Para explicar este fenómeno, creo que lo más útil es sencillamente describirlo.

Uno de los vectores realmente problemáticos de la posverdad es -según mi punto de vista- que la información política esté prácticamente monopolizada por el periodismo de declaraciones. Me parece que se ha hablado poco de esto. Quizá la atención se haya centrado demasiado en la actividad en las plataformas digitales (‘echo chambers’, ‘filter bubbles’...) y problemas relacionados con viejas rutinas periodísticas hayan pasado más desapercibidos.

Este debate ha puesto al descubierto que tras el lenguaje políticamente correcto se escondía una realidad muy diferente. De esto se ha hablado algo más, pienso.

La discusión sobre la posverdad ha puesto sobre la mesa cómo los humanos conocemos la realidad y formamos nuestras opiniones. En muchas ocasiones buscamos confirmar nuestros prejuicios y tenemos un comportamiento más emocional que racional. Además, también se ha comentado que es imposible que las personas seamos capaces de digerir el tsunami informativo constante al que estamos sometidos. Para llegar a la verdad, quizá el primer paso sea aceptar humildemente nuestra propia realidad. Creo que es un elemento fundamental sobre el que se deberá seguir reflexionando.

En la redacción de la pieza sobre las elecciones francesas (una de las que estoy más orgulloso), tuve mi propio momento de posverdad. Había estado siguiendo la campaña y documentándome sobre la cultura política francesa. Llegué al fin de semana de la segunda vuelta con un artículo casi definitivo para publicar el día después de la votación. Aunque había intentado leer artículos de fuentes variadas, me asaltó la duda de si yo también estaría dentro de una burbuja ideológica. Sin embargo, la filtración de última hora que comprometía al candidato europeísta fue una confirmación de la dirección de todo el análisis. Así que -antes de publicar- añadí un párrafo al principio del texto donde hablaba de este hecho y de su valor verificador.

Un gran conclusión de todo esto es -a mi modo de ver- que la verdad no ha muerto. De lo contrario, el debate sobre la posverdad no habría suscitado tanto interés. Sin embargo, quizá aún no seamos suficientemente conscientes de la complejidad que entraña el conocimiento de la realidad social. El debate sobre las ‘fake news’ lo ilustra. Justo antes de las elecciones norteamericanas surgieron informaciones sobre la capacidad de diseminación de noticias falsas a través de redes sociales. En aquel momento, alarmaron a muchos y consiguieron gran viralidad y clics. Ahora se ve como un caso de pánico moral. Exagerado un poco, podríamos decir que las noticias sobre las ‘fake news’ fueron ellas mismas ‘fake news’.

Finalmente, estos artículos me han permitido intercambiar ideas en diferentes foros y con grupos diversos. En la mayoría he encontrado un gran interés por lo que ocurre en la esfera pública y, de hecho, estos encuentros han sido de lo más gratificante de este año. La implicación de los asistentes encarna el anhelo que la editora del ‘Guardian’, Katharine Viner, expresaba así: “La verdad es una lucha. Se necesita trabajo duro. Pero es una lucha que vale la pena”.


lunes, julio 18, 2016

Las raíces del euroescepticismo

He escrito sobre el euroescepticismo, un fenómeno bien complejo. Apunto algunas ideas:
  • Aumenta en todos los países pero en cada uno tiene su propio recorrido.
  • Muy relacionado con la percepción de la economía.
  • En España, sigue la tendencia general de confianza respecto del resto de instituciones.
  • El euroescepticismo no siempre impide que exista un % a favor de ceder más soberanía a Bruselas (Esp y Fr lo muestran).
  • ¿Cuál será el impacto del Brexit a largo plazo?
Las encuestas tienen sus límites pero aún así no deja de ser interesantes.




Más información, aquí.

domingo, enero 31, 2016

Desigualdad y 'framing'




La desigualdad es un concepto que funciona como 'frame' (es decir, el contexto dentro del cual se enmarca cierta información, condicionando su interpretación y apuntando a una posible solución).

Un profesor mío decía que los 'frames' son como una línea de ferrocarril: una vez lo aceptas, acabarás llegando donde te lleven las vías. Por esto, pensé en la desigualdad cuando vi esta viñeta de El Roto.

En este artículo está el porqué del éxito de la desigualdad en la opinión pública y sus posibles consecuencias.

sábado, octubre 03, 2015

Sense títol



“Trencar marges i fronteres; unir. 
L’art no és violència ni guerra, com deia Picasso”
—Sean Scully



Fa unes setmanes, un amic m’explicava el significat de la porta com a metàfora. Una casa és un espai habitable, que dóna ordre a la vida, davant el caos del món exterior. Ara bé, és important que tingui portes. A més, les portes s'han de poder obrir. En cas contrari, la casa esdevindria una presó: la porta dóna llibertat, dignitat. L'apertura és necessària.

Vagi recordar aquesta conversa en visitar Santa Cecília de Montserrat aquest estiu passat. Potser també pensava en termes similars l'artista d'origen irlandès Sean Scully quan buscava una casa per la seva obra. Una casa que -a ser possible- estigués a prop de casa seva (tal com explica la Mercè Ibarz, des de fa més de 20 anys Scully té un domicili a Barcelona). La va trobar a Santa Cecília. Al capdevall, una església és -bàsicament- una casa.

Scully és l'artista de la musicalitat, de l'espiritualitat, dels límits borrosos. Un creador que beu de l'expressionisme abstracte i el minimalisme nord-americà i que ha trobat un espai acollidor a la construcció més antiga del massís de Montserrat, edificada ara fa 1.100 anys. L’acta fundacional d’aquesta església diu (profèticament?): "Reverentia divini cultus multiplex in multis impletur": la reverència del culte diví es pot acomplir de moltes maneres. Aquest lloc consagrat per la història i la religió viu ara la seva darrera evolució de la mà de Sean Scully, per a qui “l’art abstracte és l’art espiritual del nostre temps”. (Un gran avantatge d'Scully és la seva capacitat per a raonar el seu art, trobareu més informació a Núvol). 

La intervenció a Santa Cecília penso que pren tot el seu significat si -en la línia del darrer Rothko, un dels referents d'Scully- la considerem més com la creació d'un espai i no ens centrem tant en les emocions que pot transmetre cada peça aïlladament. En aquest sentit, és interessant veure la capella com un tot, ponderar el lloc que ocupa cada cosa i admirar com s'integra l'obra d'Scully amb els elements romànics anteriors. També, és important considerar els passatges de la pròpia biografia de l'artista d'on emanen algunes de les peces.

Per exemple, és significatiu que la primera obra que trobem no tingui títol. Aquest fet, juntament amb els tons blavosos d''Untitled', la forma com juguen les diferents intensitats entre una peça i la següent, la suavitat de les línies... és una invitació a endinsar-se en aquest espai i el seu misteri: una porta oberta. 




La següent obra ('Doric Nyx'), ja té una narrativa pròpia i està dedicada a la deesa grega de la nit (en una síntesi que recorda els pintors del Renaixement, que integraven elements clàsics i cristians: l'alternança de profetes i sibil·les a la Capella Sixtina, per exemple). Els seus tons grisos i negres, les seves dimensions, ens porten a la misteriosa profunditat que el fet religiós ha tingut durant segles. A més, aquesta gama cromàtica austera i la clara definició de les línies expressen bé una altra capa de significat de l'obra: el record del fill mort de l'artista.

No obstant, 'Holly Stationes' és l'obra que expressa millor el projecte de Santa Cecília. Anteriorment Scully ja havia fet un altre via crucis però les 14 peces que el composaven -un cop acabada la mostra- es van dispersar. D'una banda, una sèrie -i especialment aquesta- conserva el seu significat si es manté unida (fet que connecta l'anhel de l'artista per recollir les seves obres a un mateix espai). D'altra, hi ha la força de la síntesi d'elements de la qual parlàvem abans. La sèrie original estava dedicada a la seva mare, que era música i que havia traspassat feia poc. Ara, a Santa Cecília, música i maternitat són significats que es potencien amb nous matissos. La nova sèrie es troba dins l'església de la patrona dels músics i, a més, a la nau lateral consagrada a la Mare de Déu.

El caràcter obert de l'art d'Scully porta implícita una gran capacitat per a integrar noves formes d'expressió i bellesa. Com hem vist, la música té una gran rellevància en aquest espai. Però encara podrem veure més en sentir la darrera pista de l'audioguia, que conté peça d'Arvo Pärt, un músic a qui Scully admira. El minimalisme sacre de Pärt resulta una banda sonora ideal per l'expressionisme abstracte d'Scully (igual que -per exemple- la múscia de Björk es complementava perfectament amb l'estètica 'dogma 95' a 'Bailando en la oscuridad' de Lars von Trier).

El ‘Vater unser’ de Prät és l'ambient que omple l'espai recreat per Scully a Santa Cecília. És el que ens fa saltar amb la vista entre les estacions del 'Holly' i el que ens omple l'anima amb els blaus de l''Untitled'... (Trobareu la cançó aquí - en una versió diferent de l'audioguia, que està interpretada per un escolanet). A més, el fet que la cançó escollida sigui precisament un parenostre, segurament tampoc no és casual, ja que fa referència a un altre 'espai': la casa del Pare (una imatge de forta càrrega simbòlica pel cristianisme). Pel que sembla, aquests elements no són estranys per a Pärt. Regirant en les seves obres, he trobat que la portada d'un altre dels seus discos ('Creator spiritus') mostra una plena sintonia amb la simbologia de la casa i la porta oberta.


Tot això no és -al meu entendre- una especulació teòrica. Bona part de la força de Santa Cecília rau en el fet que l’aliança entre entre art i espiritualitat té rostre i té vida. És una història que comença amb l’amistat entre el Pare Laplana (responsable del Museu de Montserrat) i el mateix Scully. “Scully i Laplana s'havien de trobar, per força”, diu Mercè Ibarz en un article que és una gran introducció a la visita.

Aquesta història està oberta i continua cada vegada que algú entra i, contemplant des de la seva experiència, aporta significats i vivències. De fet, ara me n’adono que les vegades que he pogut gaudir més de l'art ha estat en visitar la ‘casa’ d’algun artista; com ara la Fundació Tàpies, el tristament desaparegut Chillida-Leku i, sense dubte, Santa Cecília.

I és que possiblement l'art sigui això: un cosmos ordenat i obert, sense títol. 




[Normalmente escribo los posts de este blog en castellano. En esta ocasión, habiendo leído algunos artículos sobre Scully y Santa Cecília en catalán, me ha parecido lo más natural establecer un diálogo con ellos en la misma lengua]

domingo, enero 04, 2015

Desigualdad, ¿el 'zeitgeist' equivocado?

“I don't think it's such a good idea to be casual about the truth.” 
Sam Seaborn, ‘The West Wing’

Hay conceptos fuertes que lo impregnan todo aunque no se mencionen. Son lugares comunes a la hora de entender el mundo en un momento determinado. Es el 'zeitgeist', el espíritu de los tiempos. Nada que ver con el invento de Google, que es una recopilación de los términos más buscados. Por contra, aquí lo interesante es lo implícito, lo que subyace.

2014 lo recordaré unido a una palabra: desigualdad. Si repasásemos la cantidad de noticias, informes o gráficos que se han publicado este año, no acabaríamos... Así que me quedo con la imagen de una portada del diario 'Ara', que condensa el concepto a la perfección.



Supongo que Piketty tiene algo que ver en todo esto. Su voluminoso ‘El Capital en el siglo XXI’ (con resúmenes aquí y aquí) ha logrado algo importante: situar la desigualdad como tema principal en el debate público y como clave de interpretación de buena parte de la situación actual. (Por cierto, el libro fue publicado en 2013 en francés pero conquistó la popularidad mundial a partir de la edición inglesa de 2014).

El tema no es nuevo y sin duda es relevante pero hay quien cuestiona que la preeminencia que ha adquirido este concepto sea reflejo de la realidad social: "If You Really Care About Ending Poverty, Stop Talking About Inequality" pedía The Atlantic hace un año. ¿Cuál es el problema en realidad: pobreza o desigualdad?

Es curioso que tanto los que sostienen una perspectiva como los que apoyan la opuesta parece que coinciden en 1) la importancia de la movilidad social y la igualdad de oportunidades; y 2) las medidas (que valdrían tanto para combatir la desigualdad como la pobreza). Así, para la mayoría la solución pasaría por mejorar la educación y tener unos impuestos más justos y eficientes.

Entonces, si estamos todos de acuerdo en las conclusiones, ¿por qué discutir? Pues porque no sólo es importante acertar en la solución, también hemos acertar en el planteamiento. Si el problema fuera la pobreza sería importante llamarlo por su nombre.

Según los expertos, la desigualdad no conlleva necesariamente empobrecimiento. Para que unos ganen, no es imprescindible que otros pierdan. Aunque obviamente puede darse: de hecho en el momento actual los pobres pierden riqueza mientras el resto tienden a ganar (con lo que, además, la brecha se ensancha). Aún así nos podemos plantear: en el caso que todos aumentaran su riqueza, ¿importaría que unos la aumentaran a un ritmo superior al de los otros? Probablemente la respuesta sea que a los que crecen menos sí les importaría. Y quizá aquí esté la clave de la buena acogida del concepto de desigualdad (frente a la pobreza), a la hora de explicarnos a nosotros mismos nuestro presente.

“Cuando las desigualdades se disparan, las personas tienden a considerar que se está violando el esquema básico de justicia que debe regir en toda sociedad” dice Ignacio Sanchez-Cuenca en Infolibre (donde documenta rigurosamente el incremento de la desigualdad en España). Es comprensible pero no tiene por qué ser exacto.

Recuerdo a un profesor que me decía (debía de ser finales de 2010): “Dicen que la codicia ha originado crisis; yo pienso que fue la envidia”. Si fuera cierto, podríamos detectar en la situación actual el eco de muchos años de “la lepra nacional”, como llamaba llamaba Unamuno a la envidia. En este sentido, el 'frame' de la desigualdad se apoyaría en la mala consideración social que tienen los ricos en España y, al mismo tiempo, la haría más fuerte. De esta forma, estaríamos alimentando al monstruo que nos ha llevado al abismo donde nos encontramos.

"Si queremos salir de donde estamos hemos de tomar decisiones clave que son políticas, no técnicas", decía Romano Prodi en una entrevista de hace unos meses. La justicia social tiene aristas técnicas pero, sobre todo, políticas y culturales. Por esto, la narrativa importa. En el mismo sentido, la comprensión profunda de la realidad (de la que el 'zeitgeist' sería una cierta cristalización) no es un asunto menor. Equivocarse en el diagnóstico puede llevar a soluciones ineficaces y, sobre todo, injustas.  ¿Por qué no luchamos por la igualdad de oportunidades y la erradicación la pobreza y aprendemos todos a ser felices con menos que otros?



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[‘Food for thought’ adicional]


Antoni Gutiérrez-Rubí (elcritic.cat) :
"La nostra dieta informativa és molt esquifida: llegim de pocs temes, de poques fonts i de pocs mitjans. No em sembla una dieta saludable. El marc temàtic del nostre país és prim comparat amb la premsa internacional. La falta de focus, de profunditat i de diàmetre és molt empobridora per al país." 

Morten Olsen (‘El País’)
"(...) la solución para impulsar la movilidad social resulta ser la misma que para muchos otros problemas de la sociedad: una mejor educación. Esto implica, además, una educación dirigida a los niños de familias carentes de recursos (financieros o de otro tipo) para ayudarlos a empezar su vida de la mejor forma posible."

Carles Boix (‘Ara’):
"El gran repte dels anys vinents és com reconciliar aquests dos mecanismes (mercat i democràcia) bàsics per ser alhora lliures i pròspers. Sobreregular i estatalitzar l’economia (aquesta gran temptació dels països llatins) esquerdaria les bases (el principi de competència) que fan el capitalisme dinàmic. Cal continuar apostant per tenir una economia oberta, acompanyada, com a mínim, de tres intervencions. Primer, augmentar la inversió en educació. Segon, fer transparent l’administració pública i desmantellar els quasimonopolis i les xarxes clientelars que dominen estat i grans empreses. Finalment, reforçar la imposició sobre les rendes més riques (l’u per cent de la població)."

‘The rich and the rest’ (‘The Economist’):
"The old Davos consensus of boosting growth and combating poverty is still a better guide to good policy. Rather than a sweeping assault on inequality itself, policymakers would do better to take on the market distortions that often lie behind the most galling income gaps, and which also impede economic growth."
"(...) the right way to combat inequality and increase mobility is clear. First, governments need to keep their focus on pushing up the bottom and middle rather than dragging down the top: investing in (and removing barriers to) education, abolishing rules that prevent the able from getting ahead and refocusing government spending on those that need it most."

Enric González ('Jotdown')
"El capital en el siglo XXI, de Thomas Piketty. Este es un libro del que muchos hablan y pocos han leído."